Amaneció en enero
Margarita Roiz de la Parra



No puedo besar tus labios de ceniza

Con ese desgarro en la mirada

Como si entre nosotros estuviera todo dicho

Enmudeció el gorrión en la rama

Prefiero tus reproches a tu indiferencia

Llegó un septiembre con el sol cansado

De todos los septiembres, anocheció

Y vagaste por las sombras enloquecido

El tiempo pasa y nos transforma

Tu recuerdo desvaído como las postales

Que me mandas desde lejos

Vuelve me susurras, que la soledad pesa

Y eso muchos amaneceres después