Hambre de pan
Washington Daniel Gorosito Pérez



Hay multitudes

de ojos enrarecidos,

un signo inequívoco

del nervioso final

de una inconclusa quimera.

 

Hay hambre de pan.

 

Corazones resecos,

miradas agrias

chocan contra el muro de la indiferencia,

alborada del silencio.

 

Hay sombras en el agua

y

un pez perdido en mares eternos.